10 de diciembre de 2023

Apalancado

Lo más coherente e incoherente del mundo

Un estudio prueba que las personas aficionadas al terror o similares reaccionaron mejor a la pandemia de COVID-19

En palabras del gran maestro Stephen King “A good horror story is one that functions on a symbolic level, using fictional (and sometimes supernatural) events to help us understand our own deepest real fears.”

Un equipo conformado por investigadores de Estados Unidos y Dinamarca realizó un estudio con una muestra de 310 personas bajo la hipótesis de que estas personas al involucrarse en experiencias ficticias aterradoras (como el cine de horror y terror) pudieran experimentar esas vivencias como simulacros, permitiéndoles modelar diferentes escenarios -teoría ya reflejada en trabajos de científicos como Clasen y Kjeldgaard-. En este estudio (https://doi.org/10.1016/j.paid.2020.110397) se proponía que el consumo de este tipo de cine o de filmes referentes a la pandemia estaba asociado a una mejor preparación y resiliencia psicológica en estos individuos ante la situación pandémica. Pero no solo este tipo de consumidores recibirían beneficios. En su hipótesis los fans de la cinematografía de corte apocalíptico, zombie o alienígena -conocida como género “prepper”- también mostrarían mejor resiliencia. Incluso aquellos que simplemente presentan «curiosidad mórbida» presentarían esta característica. Aunque en ambos casos, esta cualidad aparecía en menor medida que los aficionados al terror u horror. 

Los resultados mostraron que el consumo de filmes de horror y terror está fuertemente relacionado con niveles de estrés psicológicos más bajos ante la pandemia. En contraparte, los fans del género “prepper” estaban más preparados psicológicamente para la pandemia. Por otro lado, las personas que vieron filmes sobre la pandemia se sintieron más preparadas, e inesperadamente para los científicos, el consumo de este tipo de contenido no mostró relación con el nivel de estrés. Finalmente las personas con «curiosidad mórbida» (o aquellos motivados a aprender acerca de situaciones peligrosas de la vida) sí presentaron mejor grado de resiliencia, a diferencia de todos los grupos anteriores. 

Del tipo de escenarios mostrados en las películas de terror es posible aprender. No en el sentido literal, por su falta de similitud con la vida real, sino por el significado extraíble de estas situaciones, que luego pueda ser aplicado al mundo real. Las personas pueden aprender a través de la observación de las vivencias ajenas, este fenómeno es denominado «aprendizaje vicario». Dicha observación les permite reunir información y desarrollar estrategias de afrontamiento, así como internalizar respuestas.

Esta personas debido al tipo de filmografía que ven, desarrollan habilidades de manejo emocional, lo que pudiera estar ligado a una mejora en sus capacidades de afrontamiento y subsecuentemente esto se asocia a una mayor resiliencia. El buen manejo emocional en este sentido, también está enlazado al desarrollo de tendencias menos evitativas frente a los problemas. El hecho de exponerse voluntaria -y gustosamente- a situaciones escalofriantes, es en sí un hecho peculiar y quizá aparentemente ilógico. Sin embargo, es una forma segura de experimentar el miedo ya que como espectadores estamos involucrados, pero no estamos inmersos en la situación.

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👻🧟 Esta entrada forma parte de nuestro especial de terror #Horrorizante 🧟👻

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